Gestionamos el proceso legal y tus inmuebles en un mismo equipo, para que no pierdas tiempo, dinero ni energía. Somos abogadas de divorcio en Barcelona con más de 30 años de experiencia.
Somos abogadas de familia expertas en divorcios con vivienda en Barcelona. No necesitas coordinar entre profesionales. No hay malentendidos sobre la propiedad. No hay retrasos por falta de comunicación.
Mientras avanzamos el convenio regulador, analizamos la situación de la vivienda. Sin tiempos muertos ni procesos duplicados.
No tienes que explicar tu caso dos veces ni coordinar a distintos profesionales. Hablamos contigo y gestionamos todo.
Valoramos la vivienda con criterio de mercado. Sabes cuánto vale y qué implica cada opción antes de decidir.
La forma en que se articule la extinción de condominio o la adjudicación puede marcar una diferencia importante en impuestos.
No solo obtienes una sentencia. Cierras también la parte patrimonial. Y eso cambia por completo cómo empiezas tu siguiente etapa.
La vivienda familiar es casi siempre el punto más complejo de un divorcio. Hay que valorarla, decidir qué hacer con ella y ejecutar esa decisión, legal e inmobiliariamente.
En nuestro despacho de divorcio en Barcelona tienes todo coordinado. Sin tener que buscar una inmobiliaria después
No todos los divorcios son iguales. La vía que seguimos depende de si hay acuerdo entre las partes, y eso marca el tiempo, el coste y el nivel de conflicto del proceso.
Tanto si buscas una separación como un divorcio en Barcelona, el proceso legal es similar pero con implicaciones distintas.
Cuando hay acuerdo en las condiciones, custodia, pensiones, reparto de bienes, el proceso es más rápido y menos desgastante.
Redactamos el convenio regulador, negociamos los puntos pendientes y tramitamos todo hasta la sentencia.
Cuando no hay acuerdo, defendemos tus intereses en el juzgado.
Te representamos, negociamos durante el procedimiento y protegemos tus derechos y los de tus hijos.
En ambos casos, si hay una vivienda en común, con nosotras la gestión inmobiliaria va coordinada con el proceso legal desde el primer día.
Cuando ambos sois copropietarios de la vivienda, hay que disolver esa copropiedad.
La extinción de condominio es el mecanismo legal para hacerlo, y la forma en que se articule dentro del proceso de divorcio puede tener un impacto fiscal importante.
Hacerla correctamente (con una valoración objetiva del inmueble, el cálculo de la compensación y la coordinación con el convenio regulador) puede ahorrarte miles de euros en plusvalía municipal e IRPF.
Un error en este punto genera costes que son difíciles de revertir después.
Como abogadas especialistas en divorcio y agentes de la propiedad, valoramos la vivienda, calculamos las compensaciones, te asesoramos sobre la opción fiscalmente más eficiente y tramitamos todo el proceso.
Un divorcio no se limita a la disolución del matrimonio.
Hay decisiones importantes que afectan a tu futuro y al de tus hijos. Como abogadas de familia en Barcelona, analizamos cada situación de forma integral.
Analizamos si procede custodia compartida o exclusiva, valoramos el interés superior del menor y defendemos la opción más adecuada.
Incluye la elaboración del plan de parentalidad, el régimen de visitas y los criterios de comunicación entre progenitores.
Calculamos una pensión ajustada a las necesidades reales de los hijos, la capacidad económica de ambos progenitores y los gastos ordinarios y extraordinarios.
Negociamos acuerdos realistas y defendemos tu posición en procedimiento contencioso si es necesario.
Cuando el divorcio genera un desequilibrio económico relevante, estudiamos si corresponde pensión compensatoria y en qué términos.
Determinamos quién puede mantener el uso de la vivienda mientras se resuelve la situación patrimonial.
El uso no siempre coincide con la propiedad. Es una decisión jurídica que requiere estrategia.
Si el matrimonio estaba sujeto a régimen de gananciales, es necesario liquidar la sociedad conyugal.
Esto implica inventariar bienes y deudas, valorar el patrimonio, adjudicar los activos y coordinar la operación fiscalmente.
Una mala planificación en este punto puede generarte costes innecesarios.
Cuando no existe custodia compartida, es necesario establecer un régimen de visitas claro y adaptado a la realidad familiar.
Definimos los días entre semana, los fines de semana alternos, las vacaciones escolares, los festivos y los puntos de recogida y entrega.
Un régimen mal definido genera conflicto constante. Por eso lo trabajamos con precisión, pensando en la estabilidad de los hijos y en la viabilidad real del acuerdo.
Cada caso es diferente, pero el proceso siempre sigue una lógica.
Entender qué viene en cada momento ayuda a tomar mejores decisiones y a evitar errores que luego son difíciles de corregir.
Una consulta inicial te permite conocer tus opciones reales antes de tomar ninguna decisión.
Te explicamos qué vía tiene más sentido en tu caso, qué implica la vivienda si la tenéis en común y cómo proteger tus intereses desde el principio.
Habitualmente necesitaremos el certificado de matrimonio, el certificado de nacimiento de los hijos si los hay, y documentación sobre la situación económica y patrimonial de ambas partes.
Si hay un inmueble, también la documentación registral y fiscal de la vivienda. Te decimos desde el primer momento qué necesitas y para qué.
Primero analizamos tu situación y definimos la estrategia.
Después preparamos los escritos y negociamos un acuerdo o acudimos a la vía judicial según el caso.
Finalmente se formaliza la resolución y se ejecutan las medidas acordadas. En cada fase te explicamos qué ocurre y qué decisiones hay que tomar.
Un divorcio de mutuo acuerdo suele resolverse en pocas semanas si la documentación está en orden y hay acuerdo real entre las partes.
Un divorcio contencioso puede alargarse desde varios meses hasta más de un año según la complejidad del caso y el juzgado.
Desde el inicio te explicamos qué plazo esperar en tu situación concreta.
Un divorcio tiene muchos frentes abiertos a la vez.
Nuestra forma de trabajar está pensada para que en ningún momento haya dudas sobre qué está pasando ni qué viene después.
Como abogadas matrimonialistas en Barcelona, os acompañamos en todo el proceso.
Analizamos tu situación, respondemos tus dudas y te explicamos qué opciones tienes en tu caso concreto.
Sales de la primera reunión sabiendo qué camino tiene más sentido y qué puedes esperar.
Cada caso es diferente. Definimos el enfoque más adecuado para tu situación (familiar, económica y patrimonial) con visión tanto legal como inmobiliaria si hay una vivienda de por medio.
Negociamos cuando es posible. Litigamos cuando es necesario.
Y en todo momento trabajamos contigo, no solo para ti, para que tomemos cada decisión de forma conjunta.
Respondemos a las dudas más habituales sobre divorcios
La hipoteca no desaparece con el divorcio. Si ambos sois titulares, seguís siendo responsables ante el banco independientemente de lo que diga el convenio regulador.
Las opciones habituales son que uno asuma la hipoteca y compense al otro, vender la vivienda y cancelar la deuda, o negociar con el banco una novación.
Es una decisión que hay que tomar con criterio legal e inmobiliario, porque tiene implicaciones fiscales importantes.
Depende de cada caso. Si hay hijos, el uso de la vivienda suele atribuirse al progenitor que tenga la custodia, independientemente de quién sea el propietario.
Si no hay hijos, se negocia o decide judicialmente en función de las circunstancias económicas de cada parte.
El uso de la vivienda es temporal, no resuelve la copropiedad, por lo que tarde o temprano hay que decidir qué hacer con el inmueble: extinción de condominio, venta o adjudicación a uno de los dos.
Depende del tipo de divorcio y de la complejidad del caso. Un divorcio de mutuo acuerdo sin conflictos es significativamente más económico que uno contencioso.
Los costes incluyen honorarios de abogada, procurador si es necesario, y gastos de notaría si hay bienes que repartir.
En la consulta inicial te damos un presupuesto orientativo adaptado a tu situación concreta.
Puedes solicitar el divorcio en cualquier momento. La única excepción es el divorcio de mutuo acuerdo, que requiere que hayan pasado al menos tres meses desde la celebración del matrimonio.
Sí. En España el divorcio es un derecho individual y no requiere el consentimiento de la otra parte.
Si no hay acuerdo, se inicia un divorcio contencioso y es el juez quien dicta sentencia aunque la otra parte se oponga.
No hay una fórmula fija. Se calcula en función de las necesidades reales de los hijos y la capacidad económica de ambos progenitores.
También se tienen en cuenta los gastos extraordinarios: actividades, médicos, estudios.
Cada caso es diferente y la cifra final suele ser fruto de negociación o decisión judicial.
Es una cantidad que uno de los cónyuges paga al otro para compensar el desequilibrio económico que genera el divorcio.
No siempre procede, depende de la diferencia de ingresos, la duración del matrimonio y si uno de los dos ha sacrificado su carrera profesional por la familia.
Puede ser temporal o indefinida según el caso.
La documentación básica es el certificado de matrimonio, el libro de familia si hay hijos, y documentación sobre la situación económica y patrimonial de ambas partes: nóminas, declaración de la renta, escrituras de propiedades.
Si hay una vivienda en común, también necesitaremos la documentación registral y fiscal del inmueble.
En la consulta inicial te decimos exactamente qué necesitas en tu caso.
Sí, si han cambiado las circunstancias.
La pensión de alimentos, la pensión compensatoria, la custodia o el régimen de visitas pueden modificarse mediante un procedimiento de modificación de medidas.
Para ello es necesario acreditar que ha habido un cambio sustancial en la situación (económica, laboral o familiar) desde que se dictó la sentencia.
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